Reescribir descripciones de productos para tienda y marketplace

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Reescribir descripciones de productos hace falta cuando las fichas llevan el texto del proveedor: el mismo párrafo está en una decena de tiendas, el comprador no encuentra en él sus respuestas y la página pierde posiciones. Aquí tiene qué debe contener una descripción, el recorrido paso a paso de una ficha, una plantilla para rellenar, un ejemplo de antes y después y un método para cuando las fichas se cuentan por cientos. Está pensado para una tienda que vive a la vez en su web y en los marketplaces, y las diferencias van aparte.

Por qué la descripción genérica hace daño

La descripción del proveedor llega con el producto y entra en el catálogo tal cual. El problema no es que sea mala, sino que no es suya: ese mismo párrafo está en todas las tiendas que venden esa referencia.

  • Las páginas compiten entre ellas. El buscador elige una sola de entre las fichas idénticas, y no tiene por qué ser la suya.
  • El buscador interno del marketplace también lee el texto. Si no están las palabras con las que el comprador nombra el producto, la ficha no aparece en su búsqueda.
  • El texto no responde a nada. Está escrita para un catálogo, no para alguien que duda entre tres referencias parecidas.
  • Las objeciones se quedan sin respuesta. Si vale para su modelo, qué incluye, cómo se limpia: nada de eso está en el texto genérico, y el comprador se va a buscarlo.

Hay otra cara que se olvida: una descripción genérica no dice nada de la tienda. Quien compara tres fichas con el mismo texto decide por el precio, porque no ve otra diferencia.

Reescribir el catálogo entero de golpe sale caro y no hace falta. Empiece por las referencias que traen ventas y visitas. Cómo tratar las coincidencias a fondo está en Cómo hacer un texto más original sin perder el sentido.

Qué debe llevar la descripción de un producto

Una buena descripción responde a las preguntas del comprador en el orden en que se las hace: primero qué es y para qué le sirve, luego los detalles y al final las dudas. No empieza por el nombre ni por la lista de características: el nombre ya está en el título y las características tienen su bloque.

La plantilla de la ficha, para copiar y rellenar:

  • Primer párrafo, dos o tres frases. Qué es y qué problema resuelve, con las palabras del comprador y sin «alta calidad» ni «amplio surtido».
  • Para quién es. Uno o dos perfiles de comprador y la situación: a quién le sirve y en qué caso.
  • Características convertidas en beneficio. No «1800 W», sino «1800 W: calienta el agua en un minuto». Las cifras se quedan, se les añade el significado.
  • Situaciones de uso. Dos o tres, cortas: casa, viaje, regalo. Venden y dan originalidad de forma natural.
  • Respuestas a las objeciones. Compatibilidad, contenido del paquete, mantenimiento, garantía: lo que más se pregunta en las consultas del producto.
  • Qué incluye la caja. La lista del contenido sin inventos: solo lo que confirma el proveedor.
  • Palabras clave con naturalidad. El nombre del producto y su categoría en el primer párrafo, y una o dos veces más si la frase no se rompe.

El orden no es casual: primero va aquello por lo que la persona ha abierto la ficha, no lo que le viene cómodo al catálogo. Las objeciones van al final, porque llegan hasta ahí quienes casi han decidido.

Otra regla: lo que ya tiene su campo en la ficha —precio, medidas, color— no se repite en el texto: infla la descripción y no aporta nada.

El bloque de características no se reescribe: cambiar el orden de las filas o reformular un parámetro deforma el dato y confunde al comprador. La originalidad se gana en el texto que lo rodea.

Cómo reescribir una ficha paso a paso

Paso 1. Reúna los datos

Anote características, material, medidas, contenido del paquete y garantía. La fuente es la ficha del proveedor, la documentación técnica y la web del fabricante, no la tienda de al lado.

Lo que no esté confirmado no entra en el texto. Un detalle inventado no queda «más bonito»: acaba en devolución y en reclamación.

Apunte aparte lo que no sabe: compatibilidad, vida útil, comportamiento en el lavado. Se cierran preguntando al proveedor o no se mencionan.

Paso 2. Defina al comprador y su pregunta principal

Quién compra esto y qué decide al elegir. Un mismo producto tiene compradores distintos: a uno le importa la talla; a otro, el mantenimiento o la compatibilidad.

La pregunta principal será el primer párrafo. Si hay varias, las demás se van a las situaciones de uso y a las objeciones.

Paso 3. Escriba el primer párrafo con el beneficio

No empiece por el nombre, sino por lo que se lleva el comprador. Dos o tres frases normales: qué es, para qué sirve y en qué se diferencia de las opciones vecinas.

La prueba es sencilla: si el primer párrafo vale para cualquier producto de la categoría, está vacío. Buena señal es que tenga al menos un detalle que no tiene la ficha de al lado.

Paso 4. Convierta las características en beneficios

A cada parámetro importante añádale la consecuencia: qué supone en el uso diario. La cifra se queda y se le añade el sentido.

No todos lo merecen. Tome tres o cuatro que influyan de verdad en la decisión y deje el resto en el bloque de características, que es donde sirven.

Paso 5. Añada situaciones de uso y respuestas a las objeciones

Una situación de uso es una escena corta en la que el producto se usa. Una objeción es el motivo por el que la compra se aplaza.

El material está en las preguntas de los compradores y en los mensajes al soporte: ahí ya está escrito lo que falta en la descripción.

Paso 6. Coloque las palabras clave y revise la longitud

Ponga el nombre del producto y la categoría en el primer párrafo con naturalidad, sin enumerar variantes. Un texto escrito para un robot se nota.

Después revise la longitud según el canal: cada plataforma tiene sus límites y cambian, así que mire su centro de ayuda. El borrador sale a máquina: reescriba la descripción con el reescritor de IA de iBro, que admite hasta 6000 caracteres por uso y tiene un campo de instrucciones donde indicar qué no tocar. El recorrido manual está en Cómo parafrasear un texto: guía paso a paso con ejemplos.

Ejemplo: antes y después

Antes (descripción del proveedor)

Lámpara de escritorio LED de 5 W con brazo articulado y tres temperaturas de color. El dispositivo está fabricado con materiales de alta calidad y presenta un diseño moderno. La regulación de la intensidad se realiza mediante un panel táctil situado en la base. El producto resulta adecuado para una amplia gama de usuarios.

Después

Con esta lámpara se puede leer de noche sin molestar a quien duerme al lado: el brazo se dobla en dos puntos y dirige la luz a la mesa, no a la habitación. Las tres temperaturas se cambian tocando la base; la cálida va bien de noche y la fría para revisar papeles o coser. Consume 5 W, así que puede quedarse encendida toda la tarde. Se alimenta por USB-C: si pierde el cable, le sirve el del teléfono.

Qué ha cambiado. Primero: el texto empieza por el beneficio y no por el nombre y la potencia. Segundo: las características pasan a beneficio, el brazo se explica con «sin molestar a quien duerme al lado» y las temperaturas con cuándo se usa cada una. Tercero: se añaden una situación de uso y la respuesta a una duda frecuente que no estaban en el original. Cuarto: fuera «materiales de alta calidad» y «amplia gama de usuarios», que no informan de nada. Ni una cifra ni un material se han modificado.

Tienda propia y marketplace: en qué se diferencian

El mismo texto funciona distinto en su web y en un marketplace, porque lo encuentran mecanismos distintos. En la web la ficha llega por el buscador, junto al título y las etiquetas meta. En el marketplace el comprador busca dentro de la plataforma, y pesan más las palabras que él usa.

De ahí la diferencia práctica. Para la web el texto puede ser más largo, con situaciones de uso y respuestas, y las etiquetas meta se escriben aparte: prepárelas en el generador de meta descripciones. Para el marketplace suele ser más corta: los límites son más estrictos y las características tienen sus campos.

También cambia el tono. En su web habla con su cliente y cabe una explicación. En el marketplace compara una decena de fichas seguidas y el texto tiene que leerse en unos segundos.

Por eso una sola descripción para todos los canales es mala idea. Dos o tres versiones del mismo texto cuestan menos que lo que se pierde en la búsqueda. Los límites exactos están en el centro de ayuda de cada plataforma: son distintos y cambian.

Cómo reescribir cientos de fichas

Un catálogo no se reescribe ficha por ficha, porque sale caro y lento. Funciona otro orden: primero el método, después el volumen.

  • Agrupe los productos por tipo. Quien compra una lámpara pregunta otra cosa que quien compra un cable, y dentro de un grupo la descripción se construye igual.
  • Haga una plantilla por grupo. Tome la estructura del apartado anterior y deje variables dentro: material, medidas, compatibilidad, plazo de garantía.
  • Reúna los datos en una tabla. Una columna por variable. De paso salen las referencias de las que no tiene información.
  • Pase las fichas por la herramienta de una en una. En el campo de instrucciones describa qué no se puede cambiar: cifras, nombres de normas, contenido del paquete.
  • Revise por muestreo. Lea entera una de cada diez fichas: un error de la plantilla se repite en todo el grupo.
  • Mantenga una lista de expresiones prohibidas. «El mejor del mercado» o «resultado garantizado» no deben entrar en las fichas, ni de un redactor ni de un modelo.

Lleve aparte los productos que no admiten plantilla: electrónica compleja, referencias con contenido especial, productos con requisitos legales. Se escriben antes a mano que arreglándolos después.

Cuánto lleva depende de lo completos que estén los datos, no de la velocidad al escribir: una hora de plantilla ahorra un día de fichas. Reescriba las descripciones con el reescritor de IA de iBro y quédese con la comprobación de los datos y la revisión por muestreo.

Errores que dejan el trabajo sin efecto

Estos errores se ven en el resultado: las fichas reescritas, el tiempo gastado y ni la búsqueda ni las ventas se mueven. Casi siempre la causa es uno de estos ocho puntos.

  • Cambiar las palabras y dejar la estructura del proveedor. El orden de los párrafos se reconoce y la ficha sigue pareciéndose a otras diez.
  • Perder las características. De «1800 W» sale «gran potencia», y ya no se puede comparar con la ficha de al lado.
  • Reescribir el bloque de características. Los valores no se tocan: deformar un parámetro sale más caro que cualquier originalidad.
  • Amontonar palabras clave. La enumeración de variantes del nombre se lee como spam, y la leen la plataforma y la persona.
  • Una sola descripción para todos los canales. Los requisitos son distintos, y el texto escrito para uno pierde en el otro.
  • Prometer lo que el producto no cumple. «Dura toda la vida», «vale para todo»: origen de devoluciones y reclamaciones.
  • No responder a las preguntas frecuentes. La descripción queda bonita y el comprador escribe igualmente al chat para preguntar.
  • Texto por tener texto. Tres párrafos de paja valen menos que cuatro frases honestas: revise la legibilidad y recorte.

Una comprobación fácil antes de publicar: dele la descripción a alguien que no conozca el producto y pregúntele qué ha entendido y qué le queda en duda. La segunda respuesta es la lista de correcciones.

Preguntas frecuentes

¿Por qué reescribir la descripción del proveedor si ya viene hecha?

Porque esa misma descripción la tienen todos los que venden el producto. Las fichas idénticas compiten entre ellas y no ayudan a elegir. La reescrita responde a las preguntas del comprador y trabaja para su ficha.

¿Cuál es la longitud adecuada de una descripción de producto?

La que haga falta para cerrar las dudas del comprador, ni una línea más. En la web suelen ser varios párrafos con situaciones de uso y objeciones; en un marketplace, más corta. Los límites exactos, en el centro de ayuda de cada plataforma.

¿Hacen falta palabras clave en la descripción de un producto?

Sí, pero con naturalidad: el nombre del producto y la categoría en el primer párrafo, más una o dos menciones después. Enumerar todas las variantes no ayuda ni a la plataforma ni al comprador.

¿Se puede usar la misma descripción en la web y en el marketplace?

Técnicamente sí, en la práctica no compensa. En la web la ficha se encuentra por el buscador y en el marketplace por su búsqueda interna, con límites más estrictos. Dos versiones cuestan poco y rinden más.

¿Cómo se reescriben cientos de fichas sin dedicarles un mes?

Con una plantilla por grupo y una tabla de variables: se escribe una vez y se aplica a todo el grupo. Después la herramienta se lleva la parte mecánica y usted revisa una de cada diez fichas.

¿Se pueden dejar las descripciones enteramente a la inteligencia artificial?

No. El modelo no conoce su contenido del paquete, ni la garantía, ni la compatibilidad, y se inventa un detalle sin avisar. Reescribe bien lo que usted le da, pero la responsabilidad sobre los datos es de la tienda.

En corto

El orden es este: reúna los datos, defina al comprador, escriba el primer párrafo con el beneficio, convierta las características en beneficios, añada situaciones de uso y objeciones y revise la longitud según el canal. El bloque de características no se toca. Para el catálogo, una plantilla por grupo y revisión por muestreo: así cientos de fichas son trabajo de unos días. La parte mecánica déjesela al reescritor de IA de iBro y quédese con la comprobación de los datos.

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